RSS

domingo, 6 de enero de 2013

Pierda el equilibrio...


Con mucho interés escuchaba como el le respondía a aquel inquieto peregrino.
Le decía: Lo que pasa con usted es que no sabe como salir ahí, cada vez que lo intenta... termina chocando con las paredes. Luego cambia de dirección, creyendo que así encontrará la salida, pero vuelve a chocar con las paredes... ¡Paredes que sólo para usted existen!
El peregrino no tarda en preguntar: ¿Y como lo hago para salir de aquí? 
El responde: ¡Deje de engañarse a sí mismo! deje de poner paredes donde no las hay. Mostrarle a los demás que todo esta bien, es muy fácil... Pero engañarse a si mismo, es auto-flagelarse, es quitarse un poco de vida... 
No importa cuanto tiempo allá estado ahí, si en algún momento sintió el anhelo de salir ¡Usted ya no es el mismo! Escuche su corazón, pierda el equilibrio, no espere a que las cosas pasen, luche por lo que quiere, deje la cobardía de lado... Nunca sabrá lo que puede pasar, si no lo intenta. ¡Quizás su felicidad lo está esperando justo en la salida de sus cuatro paredes! 
Pero si usted quiere, hay algo mucho más fácil que salir. Puede quedarse allá dentro, seguir avanzando como si nada hubiese pasado, puede tragarse las ganas simplemente porque parece lo correcto...
Así finalmente terminará haciendo cosas que no quiere, con quién no quiere... Sólo por seguir avanzando, por cobardía y porque un día así lo prometió... 
Este será el inicio de su propia condena...

Después de haber escuchado como el respondía al peregrino, recordé lo que siempre me decía: "Si la decisión que has tomado no te da paz, si sientes inquietud... no has tomado la decisión correcta, es tiempo de cambiar de idea"