
Mientras se aproxima un nuevo año, es necesario detenerse, preguntarse y reflexionar sobre aquello en lo que intentamos no pensar la mayor parte de los días...
Porque será que en estas fechas las emociones nos inundan y aquellas cosas que pareciera que habíamos logrado controlar o por lo menos reprimir más o menos bien, surgen con toda su fuerza como un volcán que hace erupción sin saber hacia donde irá a parar todo lo que había dentro.
Han pasado ya días... y todo sigue dando vueltas, yo parada aquí sin saber que hago con todo esto. Quizás tiempo atrás, lo que tengo hoy en día sería perfecto, quien no quisiera ser acompañada por alguien bueno, honesto, preocupado... En resumen un buen compañero... Pero, pero, pero... ¿Qué sucede con lo otro? con aquellas cosas que nos hacen sentirnos vivos, aquellas cosas por las que nos levantamos todos los días... Será que tendremos que evadir siempre acercarnos a la linea de la discordia, será que debemos conformarnos con todo lo bueno, porque aquello que soñamos parece estar muy lejos...
Será que esto es suficiente y pecamos de inconformistas o ambiciosos, será que hay que acostumbrarse y dejar de fantasiar... Será... será...
Será que es momento de arriesgarse, de abandonar las seguridades, de reconocer que no es suficiente...
Será que en algún momento, seré valiente, sin pensar en las consecuencias, te miraré a los ojos y te diré como te soñado, como te he querido y como te he esperado...




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